No hace falta pelearse solo con la entidad. Estudiamos qué firmaste, qué te han cobrado y qué dice la ley, y damos la cara por ti en toda España.
Revisamos tu escritura de hipoteca, tu contrato de tarjeta o tus recibos y te decimos con claridad si hay algo que reclamar, qué se puede pedir y cómo se plantearía. Es el primer paso y lo hacemos sin compromiso.
Antes de ir a juicio, dirigimos la reclamación directamente a la entidad. En muchos casos el propio banco ofrece una solución, y es la vía más rápida y económica cuando prospera.
Si el banco no responde o su oferta no es justa, presentamos demanda y defendemos tu caso ante los tribunales, con la documentación y la argumentación bien preparadas.
Cuando el banco ejecuta la vivienda, revisamos el procedimiento y las cláusulas del préstamo para plantear oposición cuando existan motivos, buscando la mejor salida posible.
Cada caso es distinto y conviene revisar los documentos concretos. Aun así, estas son las situaciones que con más frecuencia llegan al despacho.
Un límite que impedía que tu cuota bajara cuando bajaban los tipos de interés. Si tu hipoteca la incluía sin habértela explicado con claridad, es posible reclamar lo pagado de más.
Notaría, registro, gestoría y tasación. Los tribunales han establecido que buena parte de esos gastos no correspondían al cliente, y cabe solicitar su devolución.
Un índice que en muchos préstamos resultó más caro que el Euríbor. Analizamos si en tu contrato se aplicó con la transparencia que exige la ley.
Tarjetas con intereses muy elevados y una deuda que apenas disminuye. Cuando el interés resulta desproporcionado, la ley permite reclamar y anular esos intereses.
Comisiones de mantenimiento, por descubierto o por reclamación de posiciones deudoras cobradas sin justificación ni información previa. También pueden reclamarse.
Vencimiento anticipado, comisiones de apertura, productos vinculados o contratos complejos. Si tienes dudas sobre algo que firmaste, lo revisamos contigo.
Cómo lo planteamos
Cada reclamación depende de lo que firmaste y de tu situación concreta, así que lo primero siempre es estudiar tus documentos. No prometemos resultados: te damos una valoración honesta de si tu caso tiene recorrido y te explicamos los costes por escrito antes de empezar.
Envíanos tu caso y te decimos, sin compromiso, si merece la pena reclamar.